Con gran participación se realizó primera versión del Circuito Cuatro Cielos en Puerto Williams y Punta Arenas

Más de mil personas concurrieron a las distintas actividades que se dispusieron gratuitamente para la comunidad magallánica. Teatro, danza, circo contemporáneo, una experiencia sonora, otra en realidad virtual, talleres y residencias creativas fueron parte de la programación del encuentro artístico que congregó a más de mil personas.
La iniciativa cuenta con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de su Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras, Convocatoria 2020.

Durante 22 días sin parar, itinerando por Puerto Williams y Punta Arenas, se desarrolló el Circuito Cuatro Cielos, una extensión del Festival de Artes Cielos del Infinito que significó la segunda reactivación presencial de la agrupación en la región de Magallanes, esta vez tanto en espacios abiertos como en espacios cerrados. La actividad congregó a gran cantidad de públicos que disfrutaron de las más de 20 funciones que ofreció la cartelera de exhibiciones, además de los talleres de muralismo, grabado, acrobacia y cinematografía que se dictaron al alero de la Escuela Cielos del Infinito.

 

Teatro La Canalla, Viaje Sonoro, Núcleo de Investigación Vocal, Colectivo Zur Vértice, los artistas visuales Alejandro Mono González, Sebastián González Ruiz y Maite Zárate López; Kami Teatro, Ñeque teatral, Escénica en Movimiento, el acróbata Matias Pilet junto al cineasta Olivier Meyrou desde Francia, Tomás Espinosa con la primera pieza audiovisual de la compañía Geografía teatral, y Viaje Inmóvil son los nombres de las compañías y artistas que compusieron la primera versión del Circuito Cuatro Cielos, que se llevó a cabo entre el 25 de septiembre y el recién pasado 16 de octubre en las provincias de Antártica Chilena y Magallanes.

 

El encuentro también implicó el inicio de procesos de investigación para artistas de las regiones del Biobío y La Araucanía, en línea con el objetivo de impulsar la creación específicamente en el ámbito de las artes escénicas, a través de residencias creativas que se extenderán hasta 2023, integrando a un total de 20 creadores del Sur y Sur Austral del país. Acerca de este proceso sostenido en el tiempo, Antonio Altamirano Fernández, director de Cielos del Infinito comparte algunas proyecciones: “…a partir del Circuito Cuatro Cielos, nace una red de colaboración para impulsar futuras creaciones donde el festival Cielos del Infinito pone a disposición su espacio para poder exhibir o estrenar resultados de estos procesos creativos durante el 2022 y 2023”. 

 

Adicionalmente, el director creativo de la organización hace un balance de la iniciativa que congregó a más de mil personas entre las dos comunas en que se realizó. Destacando la posibilidad de contar con al menos una pieza extranjera dentro de la programación. “Creo que ha sido un balance bastante positivo porque nos permitió retornar a la presencialidad, y retomar acciones que teníamos pensadas o postergadas por lo que fue la pandemia, sobre todo en Puerto Williams, y también mencionar que fue para nosotros la segunda reactivación presencial, por lo tanto, es bastante importante”, agrega. 

 

El parque Ukika, la Junta Vecinal, el Museo Martín Gusinde, el Liceo Donald Mc Intyre Griffiths y la Sala de Uso Múltiple de Puerto Williams fueron los escenarios que acogieron la iniciativa artística que se prolongó por 15 días en la comuna de Cabo de Hornos. En tanto, el Teatro Municipal José Bohr, la Escuela Croacia y el Liceo Sara Braun fueron las bases de las actividades en la capital regional, así como el Parque María Behety que se escogió como escenario natural para ofrecer la obra de danza contemporánea en formato de realidad virtual “Instante”, del colectivo Zur Vértice, que fue la pieza encargada de cerrar la programación de la primera versión del Circuito Cuatro Cielos.

Puerto Williams

Con la obra “Pobladores: historias del barrio 18 de septiembre” de Teatro La Canalla se iniciaron las acciones del Circuito Cuatro Cielos en Puerto Williams. La pieza teatral basada en la historia del barrio 18 de Septiembre de Punta Arenas se difundió en formato de radioteatro, a través de la señal de Radio Navarino el 25 y 26 de septiembre. La semana siguiente, en tanto, se inició la residencia creativa Vox Populi a cargo del actor e investigador vocal Luis Aros, quien trabajó por diez días junto a personas de distintas edades indagando en las memorias sonoras del territorio. El viernes 1 de octubre se dio paso a la experimentación teatral con las funciones individuales de “Viaje Sonoro”, un recorrido experiencial compuesto de seis obras sonoras vinculadas a la ciudad y su historia. El fin de semana del 2 y 3 de octubre la obra de realidad virtual “Instante” del colectivo Zur Vértice se ofreció por primera vez al aire libre, específicamente en el Parque Municipal Ukika. Días en que también comenzaron las residencias artísticas de las compañías Escénica en movimiento de Concepción y Ñeque teatral, proveniente desde Pucón, región de La Araucanía. 

 

Del lunes 4 al 7 de octubre fue el turno de las disciplinas gráficas, que se propagaron por la localidad a manos del destacado muralista Alejandro Mono González, quien llegó hasta Puerto Williams acompañado de su hijo, Sebastián González Ruiz y la ilustradora Maite Zárate López, quienes conformaron el equipo que dictó los talleres de muralismo, grabado y serigrafía. También, tuvieron la oportunidad de inaugurar la exposición colectiva “Galería Taller del Mono” en el Museo Martín Gusinde, instancia que marcó la reapertura presencial del espacio, con obras de distintas técnicas y autorías.

 

Junto a esta diversidad de formatos, técnicas, disciplinas, artistas y compañías el Circuito Cuatro Cielos se levantó en Puerto Williams sobre los ejes curatoriales transversales de la organización Cielos del Infinito, que tienen que ver con la reivindicación de los pueblos originarios y su sabiduría ancestral, la mirada crítica, fundamentalmente decolonial en la creación artística, la revalorización del patrimonio natural con que convivimos en el territorio austral. Así, dos obras dirigidas especialmente a la primera infancia integraron la programación del encuentro: “Kami” de la compañía Kami teatro y “Concierto de colores” de Ñeque teatral. 

 

Integrantes de Kami Teatro comentaron acerca de la obra en miniatura lambe lambe que se presentó el pasado 5 de octubre en el liceo de la ciudad. “Kami significa ‘agua grande’ en lengua selk’nam y habla de la importancia de cuidar el medio ambiente y este elemento natural que es el agua, entonces, esta historia en miniatura muestra muchos ecosistemas y lo más importante es que una niña es la que muestra el valor de este lugar…”, explica Verónica Soto, mientras que Juan Manuel Herrera agrega que la protagonista “se enfrenta a las fuerzas externas que llegan a contaminar el territorio y defiende el agua de su territorio, así que es una historia que reúne sabiduría ancestral de los pueblos originarios y, sin referirse a uno en particular, pretende reunir esa cosmovisión en este espacio teatral en miniatura”.

 

Por su parte, los intérpretes de “Concierto de colores”, Lindsey Cárdenas y Pablo Obreque, compartieron el sentido que hay detrás de la mixtura de su puesta en escena, que significó el retorno a la presencialidad  de la compañía Ñeque teatral.  “Esta obra habla de la naturaleza, de los cuatro elementos, es un concierto de colores como su nombre lo dice, se pinta un cuadro en vivo y se van tocando canciones, melodías que van también colaborando y nutriéndose unos a otros”, explica el músico Pablo Obreque. “Es entender que las artes están unidas, que todo está como mezclado, que uno se necesita del otro y con un sentido súper ecológico y político también detrás, en esta obra, porque nos hace reflexionar sobre el cuidado de la naturaleza, el cuidado de nuestro entorno y vemos cómo las niñas y los niños van reaccionando naturalmente con los colores, con los elementos de la naturaleza…”, agrega Lindsey Cárdenas tras la presentación a sala llena.

 

Cerca de 15 días estuvo realizándose el Circuito Cuatro Cielos en Puerto Williams, cuyas acciones finalmente concluyeron el 8 de octubre con la presentación de la obra de danza contemporánea “Happyland” de la compañía penquista Escénica en Movimiento.

Punta Arenas

Luego del extenso paso por la Isla Navarino, que implicó un trabajo previo de acercamiento y vinculación con las y los habitantes de la comuna de Cabo de Hornos, Cielos del Infinito se trasladó a Punta Arenas para continuar con la itinerancia artística. 

 

El martes 12 de octubre se dio inicio al circuito con la exhibición del medio metraje de docu-ficción “Mirando fijo algo que explota” en el Teatro Municipal José Bohr. Primera pieza audiovisual de la compañía Geografía teatral, que aborda el tema de los traumas oculares provocados por la policía durante la revuelta social. Tras la función la comunidad estudiantil tuvo la oportunidad de escuchar a Tomás Espinosa, director del filme, quien compartió las formas en que se logró dar vida a su proyecto audiovisual. Durante la semana el realizador dictó el taller Cinematografía por emergencia, que también se erigía sobre los motivos y herramientas que hicieron surgir su primer material audiovisual.

 

Tras ese punto de partida, el día miércoles fue la apertura del teatro con teatro, la disciplina más esperada por la audiencia que cada año acompaña las actividades de Cielos del Infinito. La compañía Viajeinmóvil, con su vasta trayectoria en teatro de animación, presentó ante cientos de personas la obra “Frankenstein”, protagonizada por el actor Alfredo Allende, quien desarrolla un extraordinario trabajo escénico dando vida a cinco marionetas, entre ellas el histórico monstruo de Mary Shelley. 

 

Acerca de su paso por el Circuito Cuatro Cielos, Alfredo Allende expresó su gratitud hacia el público que lo recibió: “Salí sorprendido, feliz de la gente, del respeto, del silencio, de cómo siguieron la historia conmigo…me sentí acompañado todo el tiempo, es muy loco porque estoy solo y una marioneta para contar la historia pero cuando parte la obra me empiezo a sentir que no estoy solo, que estoy relatando esta tragedia a un montón de gente, hoy día estaba lleno y me encantó como me acompañaron hasta el final…”.

 

En cuanto al trabajo que realizaron como compañía para proponer una experiencia escénica a partir de la famosa novela de ciencia ficción, el intérprete compartió una reflexión que dice mucho de la historia sobre la que se ha construido este país. “…fuimos tomando algunos puntos que nos resuenan mucho hoy en día, …por ejemplo los prejuicios, la discriminación hacia el ser distinto, en un momento, Walton, que es el narrador de la historia, dice ‘que el ojo humano carece de juicio y percibe el prejuicio y tratará de destruir a todo ser que encuentre distinto’, cualquier cosa que encuentre distinta la ve como un peligro y eso me resuena mucho con este territorio por lo que pasó con los pueblos originarios, como llega una fuerza mayor y va exterminando lo que había sin siquiera dar paso al diálogo y creo que hoy también lo estamos viviendo en Chile…”.

 

Con risas, música y aplausos, la obra francesa “La Fuite”, interpretada por el acróbata Matias Pilet, dirigida por el cineasta Olivier Meyrou y con la asistencia técnica de Sofia Bassim, fue la encargada de cerrar las presentaciones en el Teatro Municipal de Punta Arenas. Al respecto, Altamirano destaca “que es el primer trabajo internacional presencial que hemos hecho, si uno lo empieza a comparar con otras instancias a nivel nacional son pocas las que han podido programar algo internacional así que eso ha sido bastante positivo, y también lo que ha pasado con el público, las asistencias…teníamos mucho temor de que no iba a haber mucha gente, quizás en Santiago pueden ser más fáciles esas lógicas pero en regiones todavía está mucho el temor de volver a juntarse, reencontrarse y creo que la convocatoria rompió eso, varios temores que teníamos al respecto”.

Cielos del Infinito continuará con la reactivación artística, las actividades de formación y las residencias creativas en la región de Magallanes y la Antártica Chilena en enero de 2022, celebrando la catorceava versión del festival de artes más austral del mundo.